Relieve

 

Relieve

Toda el área que conforma los Pueblos del Sur corresponde con un relieve de montaña, accidentado e irregular, altamente variable desde el punto de vista altitudinal (entre 200 y 4.60 m.snm), (Rivas, 2009) y de las formas ya que está integrado por valles intramontanos y laderas de fuertes pendientes.

Según Vivas (op. cit) estos pueblos están asentados en el macizo del mismo nombre el cual se caracteriza por presentar diversos valles intramontanos, estrechos y profundos: del río Caparo, medio-superior del río Uribante, del río El Molino y de los ríos Canaguá y Mucuchachí, entre otros valles menores.

De manera general se pueden señalar tres tipos de unidades de relieve que se pueden avistar en las visitas a estos pueblos: las de montaña bajas y medias, las de montañas altas y las de valles altos.

Unidad de montañas bajas y medias:

Pertenece la cuenca del río Caparo cuyo valle es estrecho y profundo, producto de su acción sobre el material base. En sus adyacencias se desarrolla un sistema colinado de montañas bajas, con cuestas alineadas donde el relieve es predominantemente quebrado con pendientes variables entre 16 y 35% (promedio 25%), (MARNR, 1983). Destaca como particularidad que, antes de salir a la llanura inundable, ha generado extensas y hermosas planicies sedimentarias.

Este sistema, junto con el sector colinado adyacente a los ríos Mucupatí, San José, Negro, Mucuchachí y Guaimaral, conforman el conjunto de montañas bajas y medias de los Pueblos del Sur, que se caracteriza por la transición al piedemonte, con un relieve ondulado que, en algunos casos (vertientes montañosas de Guaimaral, p. ej.) alterna con superficies inclinadas de gran desarrollo vertical y topografía abrupta, con pendientes entre 15 y 65%, que se pueden observar desde el río Guaimaral hasta las proximidades de Mucuchachí y Canaguá.

Unidad de montañas altas:

Se caracteriza por mostrar un relieve accidentado y abrupto en su totalidad, con laderas empinadas, en algunos casos, en formas de acantilado. Muestra de estas condiciones se pueden apreciar en Guaraque, la cuenca alta del Mucutuy, la divisoria de los ríos Canaguá, San Pablo, La Vizcaína, Nuestra Señora, Mucuchachí y El Molino.

En esta unidad el relieve es francamente accidentado y muy susceptible a la erosión y a los movimientos en masa, tipo deslizamientos y derrumbes, debido a factores de origen natural como las características de las rocas de base y la pendiente, así como a factores de origen antrópico relacionados con la deforestación y el pastoreo.

Se incluyen en la unidad de montañas altas, las áreas de páramo (Páramo Río Negro, Páramo de Altamira, Páramo El Molino y Páramo San José), donde el relieve es accidentado y abrupto, irregular, de fuertes pendientes (superior a 65%) y se desarrolla en forma de ramales alineados, con acantilados rocosos, cimas con depresiones lagunares y riscos puntiagudos.

Unidad de valles altos:

Se puede observar particularmente en la cuenca alta del río Canaguá que corresponde a un valle encajonado entre montañas, de topografía ondulada a ligeramente plana donde se encuentras depósitos de ríos, altamente pedregosos (MARNR, 1983).